México es un paraíso para el buceo en cuevas. Una modalidad de buceo bajo techo (roca) muy practicada en la península de Yucatán, Tamaulipas, San Luis Potosí, entre otros.
En particular, la península de Yucatán cuenta con los sistemas de cuevas más grandes explorados hoy por hoy en el mundo. Además de algunos sistemas muy profundos (más de 400 pies/ 120 metros).
La crema y nata del buceo en cuevas a nivel mundial viene a nuestro país a explorar y bucear estos paraísos sumergidos bajo nuestros pies.
El epicentro de toda esta actividad está en Playa del Carmen, Quintana Roo, a donde nos dirigimos tres buzos de Guadalajara a tomar el curso de Buceo en Cuevas y tener el privilegio de descubrir ese majestuoso mundo subterráneo, el inframundo Maya.

Los "tres Caveketeers" - como nos llamó nuestro instructor - Héctor Cervantes, Oscar Gómez y yo (Juan David). Viejos conocidos de buceo y compañeros de otros muchos cursos de especialidad y buceo técnico en Oceanos Expediciones y Buceo.
Al final por muchas circunstancias nuestros dos buenos amigos y compañeros de buceo Juan Pedro y Jose Luis (Chespi) no pudieron tomar el curso, pero ojalá pronto puedan hacerlo.
Curso de Buceo en Cuevas
La noche previa al inicio del curso de Full Cave es una combinación de emoción y nerviosismo.
Años han pasado desde aquel día en que decidí comprar el backplate y arnés de buceo porque me iba a servir para mi curso de cuevas. Y así año con año fui haciéndome del equipo y tomando los cursos necesarios dirigidos a un solo fin, el curso de Cuevas.
Casi 5 años después estoy aquí en el cuarto de hotel sin poder dormir sabiendo que en unas pocas horas deberé estar en el local de buceo listo para comenzar …

La primera lección del curso de Full Cave se recibe al entrar al local de buceo: después de un amable saludo, Patrick el instructor, dice - espero que hayan dejado su ego en el hotel, aquí no lo van a necesitar- y así es; el buzo de aguas abiertas más experimentado con cientos o miles de inmersiones bitacoradas y con cualquier cantidad de cursos de especialidad o de buceo técnico, llega aquí a aprender casi desde cero, porque su flotabilidad no es perfecta, porque quedarse estático en una sola posición es casi imposible, porque su técnica de patada no es la mejor para avanzar mayor distancia con menor esfuerzo y porque la patada en reversa lo dirige hacia arriba y no hacia atrás, porque su posición dentro del agua tiene que cambiar 90 grados: de lo vertical a lo horizontal y aprender a resolver todos los problemas en esa misma posición y por último porque esa configuración de su equipo que creía perfecta tiene muchas cosas para arreglar antes de entrar al agua.
En resumen, porque el buceo en cuevas no permite errores y exige del buzo la perfección y para ello se requiere humildad, estar abierto a nuevas ideas, sugerencias, tendencias, aceptar los consejos pero sobre todo analizar los porqués y no aceptar nada porque alguien lo ha dicho antes.
En todas las cuevas exploradas hay una línea tendida que sirve de guía y de seguridad para los buzos que entran en ella. Simplemente hay que seguirla en todo momento, no perderla de vista y mantenerse cerca a ella. Si uno desea hacer algún otro recorrido es necesario sacar el carrete y poner líneas que se conecten siempre con la línea principal (la línea de vida) para poder salir de la cueva y no perderse en sus laberintos o en casos de cero visibilidad.

El segundo día de curso hicimos una fenomenal práctica de buceo a 10 pies (3 metros) de profundidad, siguiendo circuitos simulando la línea de vida dentro de la cueva, pero todo esto en la sección de aguas abiertas de un cenote, de nombre Cristalino, que lo fue hasta que los tres buzos aprendices de cuevas entramos en él y al despedirnos lo dejamos como chocolate. (Cero visibilidad)
Tuvimos que seguir el circuito con los ojos abiertos observando todo. Después con los ojos cerrados, después sin visor, sin aleta, provocando a propósito enredos con la línea, cerrando tanques, inflando las alas para perder el control de la flotabilidad, poniendo líneas extras para confundirnos y hacernos perder la línea principal - el instructor tratando de producir el máximo estrés.
Y no conforme con eso, Patrick después nos pidió hacer ese mismo circuito simulando cero visibilidad (ojos cerrados) pero en un equipo (tres alumnos).
Así que el ejercicio consistió en salir de la cueva (vivos los tres) con una mano en la línea, con otra contacto permanente con el compañero de adelante (repito, somos tres), sin confundir el camino de salida con otras líneas de otros buzos, compartiendo aire, manteniendo la flotabilidad, la postura y el control de la respiración.
Solo puedo decir algo … se aprende mucho.
Un buzo en una cueva siempre tiene que mantener una posición horizontal, boca abajo, para generar poca resistencia a avanzar hacia adentro o hacia afuera de la cueva. En otra posición simplemente no podríamos avanzar, o chocaríamos contra el techo o nos iríamos contra el fondo de la cueva y levantaríamos el sedimento causando condiciones de cero visibilidad. (además de destruir las formaciones de la cueva).
Así que siempre posición horizontal boca abajo … aunque … aprendimos ese día que solo hay tres casos en los que un buzo se puede poner boca arriba en una cueva y se le llaman las tres D's:
- Dead (Muerto)
- Diying (Muriendo)
- Descomposition (Descomponiendose)
Los primeros días de clase se convierten en perfeccionar la flotabilidad, la posición las técnicas de propulsión y la configuración del equipo en las aguas abiertas de un tranquilo cenote en la península de Yucatán.

Amaneció el tercer día de curso y por fin llegó el momento de hacer un amarre con el carrete principal en aguas abiertas, llevarlo hasta la zona de caverna haciendo otro amarre y por último unirlo a la línea permanente de la cueva. En realidad fueron varios intentos (tres!) para poder rebasar este punto de la cueva porque el consumo de aire del equipo era altísimo. Durante el curso de Intro to Cave se bucea con una regla llamada "sextos" que consiste en dividir el volumen total de aire de los tanques en seis, y utilizar un sexto para entrar, un sexto para salir y dejar otro sexto para emergencias. De esta forma las inmersiones son muy conservadoras en lo que refiere a suministro de gas y tiempo de penetración.
Antes de comenzar cualquier buceo en cuevas es indispensable hacer una revisión del equipo de buceo de cada uno de los participantes asegurándose que todo está en su lugar, no falta ni sobra equipo y todo funciona. También se hace una revisión del plan de buceo, que sirve para visualizar la inmersión a realizarse, se establecen los límites de tiempo y suministro de gas y por último, a un par de metros de profundidad se realiza un ejercicio de seguridad, donde se práctica cómo compartir aire a otro buzo. Completado este protocolo se empieza a nadar hacia la entrada de la cueva.
Por fin la oscuridad se hizo total; solamente alterada por los potentes haces de luz de las lámparas HID que en esa oscuridad tan absoluta a veces parecen débiles e insuficientes.
Atrás quedó la boca del cenote, la puerta donde empieza el camino hacia el inframundo Maya, hacia el Xibalba, el mítico mundo subterráneo donde las almas de los antiguos pobladores de la península de Yucatán iban después de morir.

Allá abajo, en la absoluta oscuridad, en los laberintos subterráneos, con el peso de la tierra encima de nosotros, acompañados por miles de almas mayas, fuimos avanzando por esos indescriptibles pasadizos de roca blanca de formaciones caprichosas, conductos llenos de agua totalmente cristalina y limpia a través de decoraciones de estalactitas, estalagmitas y columnas delicadas, congeladas en el tiempo, silenciosas esperando a mostrar todo su esplendor al contacto con la luz introducida al fondo de la cueva.
Hicimos dos inmersiones por día con su respectiva sesión de teoría previa a las inmersiones y al terminar el día en el salón de clases.
Visitamos diferentes tipos de cuevas, unas muy amplias con formaciones que semejaban catedrales góticas sumergidas, otras muy estrechas entre el piso y el techo donde apenas cabía un buzo con los tanques dobles en la espalda en perfecta posición horizontal, pero valía la pena el esfuerzo y control de flotabilidad y la técnica de patada con tal de observar formaciones tan maravillosas a lo largo de la cueva.
Durante todas las inmersiones del curso entramos con luz observando la cueva, tratando de memorizarla, observando la línea, los amarres, todo! Y siempre en el camino de salida hicimos ejercicios de cero visibilidad (apagando todas las luces y cerrando los ojos), compartiendo aire y salir de forma ordenada, rápida y segura de la cueva como equipo en contacto físico, en las peores condiciones: cero visibilidad y compartiendo aire.
Es bastante difícil mantener un buen ritmo al nadar cuando se tiene que ir en contacto físico con los compañeros, en contacto con la línea, analizando los amarres con el tacto para no tomar la línea equivocada, evitar chocar contra la cueva y salir lo más pronto posible. El objetivo, para sobrevivir, es salir de la cueva en igual o menos tiempo del que tomó entrar y consumir igual o menor cantidad de aire que lo que se consumió al entrar. Bastante difícil de lograr, pero en una situación real de cero visibilidad y un buzo sin aire si no se sale igual o más rápido o con igual o mejor consumo implica la muerte.
Afortunadamente, con la repetición de los ejercicios hasta el cansancio, con discusiones objetivas de qué salió mal y que se podía mejorar al finalizar cada inmersión, mejorando las técnicas de flotabilidad, comunicación y patada y sobre todo controlando el estrés, al final después de tres días, logramos "sobrevivir" a las inmersiones en condiciones simuladas de emergencia.
Otros ejercicios y prácticas que realizamos fueron los casos de compañero perdido y de línea perdida. Éste último muy interesante: ¿cómo encontrar mi línea de salida de la cueva en condiciones de cero visibilidad?

Los últimos días nos concentramos a la parte del curso que llaman "Full Cave", en donde se estudia navegación en la cueva realizando brincos desde la línea principal hacia otros conductos y recorridos de la cueva. Realizar circuitos y recorridos planeados al estudiar y analizar los mapas de las cuevas.
En esta parte del curso se realizan buceos a través de "restricciones" que son pasajes de la cueva donde es forzoso pasar en fila (un buzo atrás del otro) y que son muy estrechos en todas direcciones. También la regla de consumo de gases cambia de usar sextos a una regla más liberal (pero aún así muy segura) llamada regla de tercios. Con esta regla se busca poder realizar penetraciones más largas y extender el tiempo de buceo ya que el volumen total del gas de cada buzo se divide en tres. Un tercio se usa para entrar, un tercio se usa para salir y el último tercio se usa solo para casos de emergencia. Entonces, si un buzo entra con 3000 PSI en sus tanques al final de la inmersión deberá tener siempre por lo menos 1000 PSI, que no son de él, son de su compañero.
Patrick decidió llevarnos al cenote Minotauro, un sistema muy decorado y maravilloso, pero más complicado debido a las restricciones y lo pequeño del lugar. Nos dijo que normalmente no lleva a alumnos ahí durante el curso, pero que por el buen desempeño mostrado durante el curso había decidido que podíamos bucear ahí.
El último día de curso hicimos el viaje hasta Tulum para bucear el segundo sistema de cuevas explorado más grande en el mundo, Sac Actun, y entramos por el Gran Cenote. Esta vez intentamos completar un circuito y por única vez no hicimos ningún ejercicio de emergencia en la el camino de salida. Al finalizar la inmersión en la parada de seguridad, Patrick sacó su libreta de notas sumergibles y nos escribió un mensaje de felicitación por haber completado el curso de Full Cave Diver.

La segunda inmersión del día la hicimos solos, sin instructor a un lado sirviendo de ángel guardián; al fin y al cabo ya habíamos terminado el curso y deberíamos ser capaces de bucear por nuestra cuenta.
Esa última experiencia de nerviosismo, emoción y seguridad y satisfacción de haber completado con éxito este curso tan maravilloso y demandante nunca la voy a olvidar. Oscar y yo buceamos solos intentando completar el circuito por el otro lado del sistema y esa inmersión por nuestra cuenta fue la cereza del pastel con la que cerramos nuestro entrenamiento.
Decidimos hacer un día más de buceo, esta vez ya sin curso y sin clases, solamente de placer en el cenote Nohoch Nah Chich haciendo un recorrido donde logramos nuestro buceo de mayor penetración en cuevas de 2000 pies (609 metros) completando 140 minutos de buceo tomando en cuanta entrada y salida de la cueva sin descompresión. Esa es una de las maravillas de estas cuevas, que algunas su profundidad máxima es de 20 pies (6 metros) y a pesar de hacer una inmersión tan larga, no hay que hacer paradas de descompresión obligatorias.
Cenotes buceados durante el curso
| CENOTE |
SISTEMA |
| Cenote Kantun Chi |
Ponderosa |
| Cenote Cristalino |
Ponderosa |
| El Edén |
Ponderosa |
| Taj Mahal |
Taj Mahal |
| Minotauro |
?? |
| Gran Cenote |
Sac Actun |
| Nohoch Na Chich |
Sac Actun - Nohoch Na Chin Section |

El equipo de buceo
Antes de terminar este artículo quisiera comentar un poco sobre el equipo de buceo que se requiere para hacer buceos en cuevas.
Para empezar se puede bucear con sistema abierto usando tanques dobles o con sistema cerrado (si el buzo ya está certificado y tiene una buena cantidad de horas acumuladas con su recirculador).
El uso de tanques dobles de aluminio de 80 pies cúbicos es lo más común y para ello se requiere usar un sistema de flotabilidad compuesto por un arnés, backplate y un ala.
El buzo que va a tomar un curso de cuevas debería tener cierta experiencia buceando con tanques dobles antes de ir al curso. Aunque no es un pre-requisito obligatorio, ya que en el curso puede tomar un pre-curso donde se obtiene experiencia para usar los dobles. Pero que mejor que llegar al curso ya familiarizado con el equipo y la configuración.
El concepto de redundancia en el equipo de buceo es fundamental en el buceo en cuevas. Por lo mismo se bucea con dos reguladores, uno en cada tanque, y se utiliza una manguera larga para poder compartir aire buzos que tengan que ir en línea recta uno detrás del otro en lugares restringidos.
También se requiere tener una lámpara primaria y dos secundarias. La idea es tener un fácil acceso a las lámparas secundarias y que si por accidente se prendiera una durante el buceo los demás compañeros lo puedan ver y alertar al buzo para que la apague.
Lámparas primarias recomendadas son las llamadas de canister, en el que la pila se fija al cinturón del arnés. Estas lámparas son de larga duración y de una potencia y lumens adecuados para entrar a un mundo de total obscuridad.
Cada uno de los buzos debe de llevar consigo un carrete o spool de seguridad, una libreta de escritura para abajo del agua, computadora de buceo, cronómetro y tablas de descompresión.
Se recomienda también llevar un visor extra.
El líder del equipo llevará un carrete principal que deberá poner desde un amarre en aguas abiertas de forma continua hasta la línea principal/permanente de la cueva. De este modo el equipo tendrá una línea continua desde la cueva hasta aguas abiertas en caso de una emergencia poder salir hasta aguas abiertas en condiciones de cero visibilidad.

Sin duda el buceo en cuevas es un gran paso en el crecimiento de un buzo. Se aprende a usar equipo y configuraciones diferentes, se abre la mente a más posibilidades, se requiere una gran concentración y habilidad. Pero el esfuerzo se ve recompensado con los maravillosos lugares que están sumergidos y que solo unos pocos pueden disfrutar.
Juan David Cortés
juandavid@oceanos.com.mx
Mayo, 2009
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