Hace 2 años y medio tome mi primer curso de
aguas abiertas y nunca imagine hasta donde podría
llegar en el fascinante mundo del buceo. Empecé como todos, tomando cursos, aprendiendo
al ver a mis compañeros más experimentados,
practicando, leyendo y saliendo cada vez que
podía a las excursiones de buceo. Poco a poco se fue introduciendo el buceo en mí y cada vez que finalizaba una inmersión ya estaba pensando en la siguiente y hasta donde podría llegar y que podría ver bajando un poco más.
La limitante era, por supuesto el entrenamiento que me faltaba. Tenía que tomar el curso de buceo profundo, nitrox y nitrox avanzado para poder llegar a las profundidades que quería llegar. Inmediatamente me inscribí y los tome, como siempre, los disfrute al máximo y aprendí todo lo que me enseñaron además empecé a leer por mi cuenta respecto a los efectos de los buceos profundos y los cuidados, precauciones y habilidades que debo de aprender para que siempre mis inmersiones estén libres de un posible accidente. Un año después, logre mi certificación de nitrox avanzado, a partir de ese momento comenzó lo mejor….
los buceos profundos con descompresión!!.

Foto: Agustin, por Juan David Cortés
Desde que escogemos el lugar, planeamos el buceo, el tiempo de fondo, la ruta, las paradas profundas, calculamos consumo de aire, checamos si nos va a alcanzar el gas, y decidimos la mezcla de descompresión con nitrox, me empiezo a emocionar y a pensar en lo que voy a ver y como lo voy a hacer, ahí empieza la sensación de estomago ligero….o mariposas dentro...la adrenalina comienza a circular!!!
La sensación de bajar por la pared en la Quijada y rebasar los 130 pies es f a s c i n a n t e , ir descendiendo lentamente mirando hacia abajo en posición horizontal y ver cómo se va oscureciendo el paisaje poco a poco es uno de los momentos que mas disfruto, recibir las burbujas de mi compañero que va más abajo y que choquen conmigo me divierte muchísimo….es como ir en la autopista sabiendo que el limite son 110 kms por hora , pero, como tienes un buen auto y estas capacitado para manejar a altas velocidades(según tu) tu pie no puede dejar de pisar el acelerador….y te das cuenta que vas a 160 kms por hora y ni lo sientes…pero estas consciente de que vas muy rápido y que además lo estas disfrutando…!!

Foto: Agustin, por Juan David Cortés
Lo mismo pasa cuando buceo profundo….siento la narcosis por Nitrógeno y lo disfruto, es una sensación de euforia plena, ni más ni menos, estoy feliz, un poco mareado, pero siempre consciente de lo que estoy haciendo y lo que pasa a mi alrededor, miro hacia abajo y veo la oscuridad que me llama…es otra sensación , yo la llamo “Vértigo a la inversa”, es decir, son las ganas de querer tirarte al abismo pero sabes que no debes, igual que cuando subes a un edificio muy alto y te acercas a la orilla y miras hacia abajo….sientes que te vas o que te quieres ir pero no lo haces….es raro…. pero es lo mismo cuando buceas profundo….siempre quieres mas….pero no debes hacerlo hasta no estar capacitado y entrenado en los cursos más avanzados para grandes profundidades de más de 200 pies como Trimix normoxico e hipoxico.
Estar buceando bajo la presión de casi 6 atm absolutas, a una profundidad de 165 pies hace que tu cuerpo soporte toneladas de presión por la gran cantidad de agua que tenemos sobre nosotros, y solo si piensas en ello, te das cuenta de lo que realmente estás haciendo , para mi es un sentimiento de felicidad y emoción por que se, que puedo hacer algo, que no mucha gente puede hacer y sobre todo grabo las imágenes de las profundidades en mi memoria para recordar que estoy en un mundo al cual no pertenezco pero tengo el entrenamiento para estar ahí y disfrutarlo cada vez que yo quiera.

Bucear profundo es lograr vencer el temor casi en su totalidad y digo casi, porque es verdad, ya que, no conozco hasta ahora a nadie que no le de miedo bajar a mas de 150 pies sin pensar que algo podría suceder o que la distancia para llegar a la superficie es mucha si te llegas a quedar sin aire.
Gracias al poco miedo que prevalece en mí, me ayuda a estar alerta y actuar con cordura y sentido común, pese a estar bajo los efectos de la narcosis por Nitrógeno. En el buceo profundo ,un poco de miedo es tu mejor aliado, es como un compañero de buceo invisible que viaja en tu mente y silenciosamente te recuerda donde estas, si lo que haces esta correcto, te mantiene alerta, te previene y en el momento que lo requieres le llama a tu conciencia sutilmente casi siempre o a gritos en una emergencia para que reacciones y recuerdes tu entrenamiento previo y puedas resolver los problemas que podrían presentarse en tu inmersión o ayudar a un compañero en apuros.
Cuando pierdes totalmente el miedo, pierdes la sensatez....y probablemente la vida.
En mi próxima colaboración les contare como fue nuestra inmersión profunda al Bajo de Emilio en Puerto Vallarta.
DEJA TUS COMENTARIOS >>