Hace un año, Andreas se encontraba en la última frontera del mundo enfrentándose a los mares más peligrosos del planeta, rodeado de miles de pingüinos y nadando con focas leopardo: la Antártida. Un año después, se encuentra por encima del círculo polar ártico experimentando temperaturas todavía más frías.
Mientras en el hemisferio sur, en marzo es verano, en el norte es invierno. Justo la época para ir a bucear al Mar Blanco, en Rusia. Cinco meses al año este mar se congela, convirtiéndose en una laguna congelada completamente blanca. Es el único mar de Europa que se cubre completamente de hielo ocultando un mundo de colores brillantes.
Recién llegado de su viaje, te invitamos a escuchar su historia sobre su experiencia de buceo bajo hielo en Rusia y ver sus fotografías. Recomendamos traer guantes y bufanda... esto se va a poner muuuuy frío.

Espera en el siguiente INTERVALO No. 18 (Mayo - Junio) el artículo de Andreas sobre su propia experiencia en el Mar Blanco, Rusia
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